Pulque: La bebida de los dioses que después de ser despreciada; resurge en México.

21. 10. 2018

Los aztecas lo consideraban una bebida de culto, su consumo era tan prestigiado que solamente se le permitía consumirlo a sacerdotes, ancianos, a “las mujeres recién paridas y los hombres que realizaban faenas pesadas”

Por Diego Zepeda, Noticias Club México Cz, Praga, Octubre 25, 2018

Los aztecas lo consideraban una bebida de culto, su consumo era tan prestigiado que solamente se le permitía consumirlo a sacerdotes, ancianos, a “las mujeres recién paridas y los hombres que realizaban faenas pesadas” (Fournier & Mondragón, 2012). Sin embargo, tras la llegada de los españoles y como parte de la conquista que trató de suprimir cualquier indicio de religiosidad indígena, el pulque fue menospreciado. Una de las posibles causas de esta situación fue la introducción de la cerveza, autorizada por el rey español Carlos V en el año de 1542 (Reyna M.C & Krammer, 2012). Para lograr disminuir la antigua costumbre del pulque, surgieron mitos sobre dicha bebida, lo cual hizo que el alto consumo de la entonces conocida como “bebida de los dioses” se redujera a ser sólo una bebida popular entre la servidumbre y los obreros. Sesgando así, la apreciación del alto valor cultural del pulque y suprimiendo el vinculo de la sociedad mexicana con su pasado prehispánico. Entonces, podrán estarse preguntando ¿Es el pulque una verdadera bebida de los dioses?

El pulque (también llamado octli en la lengua náhuatl) es una bebida tradicional mexicana basada en la fermentación del maguey (metl), la cual resultó de gran importancia para las culturas prehispánicas que se desarrollaron a lo largo de Mesoamérica en los siglos XIV y XV. El pulque es una bebida es consumida por poblaciones indígenas y mestizas de muchas regiones de México, particularmente en las áreas de la meseta central. Se caracteriza por ser una bebida alcohólica (rodeando un volumen entre 2° y 5° grados de alcohol), de color blanquizco, con una textura viscosa y un sabor bastante particular. Se obtiene por la fermentación de la savia azucarada conocida como aguamiel obtenida a partir de diferentes especies de maguey (Cervantes-Contreras & Pedroza Rodriguez, 2007). Durante generaciones se le han atribuido un sinfín de propiedades medicinales, pues los antiguos pueblos indígenas lo consideraban una bebida divina.

El origen real del descubrimiento del pulque no es conocido a ciencia cierta; sin embargo, existen algunos mitos populares sobre el surgimiento de dicho elíxir. Uno de los más famosos data del año 1340, cuando un emperador tolteca descubrió a un pequeño conejo ebrio entre las pencas de un maguey. De acuerdo con el autor Alfredo López Austin: “el conejo es el animal asociado con el licor fermentado (el pulque), con el sur y con la naturaleza fría de las cosas; y la luna es el astro relacionado con la embriaguez y con las transformaciones de los procesos de fermentación, con la menstruación y el embarazo” (2012). Una auténtica bebida de los dioses, capaz de curar cualquier mal.

En la conquista, las autoridades virreinales buscaron acabar con el consumo del pulque, para ello; se difamaron algunos falsos mitos, como aquellos que decían que su producción artesanal era antihigiénica porque se utilizaba excremento en su fermentación. Estos mitos fueron inventados con el único fin de desprestigiar esta bebida y poder introducir nuevas bebidas en el mercado (el tequila, el mezcal y principalmente la cerveza). Al no poder eliminar por completo el consumo de pulque, el establecimiento de las pulquerías fue regulado por el gobierno de dicha época. Se dice que, en la Ciudad de México, existía un gran número de pulquerías pues en el pasado, este producto era consumido diariamente por la sociedad mexicana.

Hoy en día, el consumo de dicho elixir ha resurgido con fuerza entre las costumbres de los mexicanos. Las pulquerías se están volviendo cada vez más en populares entre los jóvenes, pues encuentran en el pulque una alternativa nutritiva y deliciosa para acompañar una buena plática. Algunas de las pulquerías más famosas preparan pulques exóticos preparados con fruta natural (también llamados curados), lo cual resulta sumamente atractivo para los paladares aventureros. Algunas de las pulquerías en la zona centro del país como “La Hija de los Apaches”, la “Malquerida” y la “Chulada” en la Ciudad de México han preservado la costumbre del pulque. De igual manera, en el estado de Morelos, existe una pulquería de gran tradición: “El néctar mexicano”, donde diariamente se puede degustar una infinidad de sabores; desde los tradicionales curados de avena y piñón, hasta los más singulares como el de cebolla morada y el de vino tinto. El pulque es una tradición que se debe conservar y fomentar, pues esta bebida ha sido consumida por los mexicanos durante generaciones, siendo uno de los vínculos más antiguos de la sociedad contemporánea con sus antepasados indígenas. ¿Y tú, te atreves a probarlo?

¿Te gusto el articulo? Compartelo por Facebook or Twiter


Por: Diego Zepeda, estudiante de Relaciones Internacionales en el Tec. de Monterrey y actualmente cursando un semestre en el CEVRO Institute de Praga, Rep. Checa